Psicoterapia
La psicoterapia es un encuentro entre dos (o más) personas en el que el/la psicoterapeuta trabaja junto a sus pacientes con el objetivo de fomentar su salud mental y una mayor satisfacción con sus relaciones y con la vida.
Durante el proceso terapéutico se va generando una relación de seguridad que facilita que los/las pacientes aumenten su autoconocimiento y puedan vivir con más sentido y autenticidad. En este espacio, es importante que cada persona pueda acercarse a sus propios valores y desarrollar hábitos de autocuidado, con la intención de aliviar su malestar y también el de las personas de su entorno.
Sostener este tipo de espacio terapéutico lleva a una reflexión continua sobre la identidad profesional. Definirse como psicoterapeuta no siempre es sencillo, y además es algo cambiante. Por eso a menudo recurrimos a los títulos oficiales; en mi caso, los principales son psicóloga general sanitaria y doctora en neurociencias. Sin embargo, el ejercicio de la psicoterapia implica mucho más que una titulación.
Supone posicionarse en el tipo de relación que se establece con los/las pacientes, en la manera de comprender cómo se han ido estructurando psíquicamente desde la infancia, cómo entienden el mundo, a sí mismas y su vínculo con los demás. También implica una forma concreta de entender cómo cada persona habita y habla el mundo, cómo desea, cómo sufre y cómo trata de sostener ese sufrimiento, a menudo a través de síntomas.
No siempre me identifico por completo con una sola corriente teórica. Por ello en Ser éssers se sigue un enfoque humanista-existencial con un fondo psicodinámico. Enfatizando que quienes inician un trabajo terapéutico son siempre las mayores expertas en su propia vida y buscando generar un vínculo seguro y de confianza que permita a la persona ser, experimentarse y tomar conciencia de aquello que le está dificultando realizar los cambios que necesita para recuperar o lograr el bienestar.
Mi papel en las sesiones consiste en acompañar, elaborar, traducir y organizar aquello que, en determinados momentos, se vuelve difícil de comprender, sostener y transitar. Entiendo los síntomas como estrategias de protección y defensa que se crean en un contexto concreto para poder sobrevivir, pero que con el tiempo dejan de ser útiles y pueden volverse perjudiciales o insostenibles en otras situaciones de la trayectoria vital.
¿Seguimos hablando?

